¿Por qué da cistitis después de tener relaciones sexuales?

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La cistitis es una patología muy habitual entre las mujeres, sobre todo la que se denomina “cistitis bacteriana”, causada por la infección por bacterias. Según estudios internacionales, un 60% de las mujeres sufrirá cistitis alguna vez en su vida; y dentro de ese grupo, hasta el 80% podrían identificarse como cistitis después de tener relaciones sexuales.

¿Qué es la cistitis?

Estrictamente hablando, la palabra define una inflamación de la vejiga urinaria, sea cual fuere la causa. Por lo general, se asume que es lo mismo una cistitis que una infección urinaria, aunque no es así; mientras que la cistitis es una inflamación, la infección urinaria implica la participación de un microorganismo, regularmente una bacteria.

Es así que podemos clasificar a esta patología en dos grandes grupos:

  • Cistitis infecciosa.
  • Cistitis no infecciosa.

La cistitis infecciosa está causada por un microorganismo, en la mayoría de los casos una bacteria, y regularmente la bacteria conocida comoEscherichia coli. El microorganismo ingresa a la vía urinaria, ascendiendo a través de la uretra y se multiplica formando colonias bacterianas, las cuales originarán los síntomas de la enfermedad.

La bacteria Escherichia coli, causante principal de las cistitis
La mayoría de los casos de cistitis están causados por la proliferación excesiva de bacterias como la E. Coli. Sin embargo, esta enfermedad puede aparecer por causas no infecciosas.

Por otro lado, como cistitis no infecciosas podemos nombrar las que están causadas por:

  • Cuerpos extraños: por utilizar mucho tipo una sonda urinaria o un catéter inserto en la uretra.
  • Medicamentos: el uso de quimioterapia para tratamientos contra diversos cánceres tiene como efecto adverso la inflamación de la vejiga.
  • Químicos: por alergia a ciertas sustancias presentes en productos de higiene femenina, como las espumas vaginales.
  • Radiación: causada por la radioterapia en mujeres con tratamientos oncológicos.
  • Cistitis intersticial: es una inflamación de la vejiga sin una explicación válida, razón por la cual también es difícil de tratar.
  • Otras patologías: algunas enfermedades repercuten en la vejiga inflamándola, como por ejemplo las afecciones de la médula espinal que provocan el cuadro conocido como “vejiga neurogénica”.

Cistitis después de tener relaciones sexuales

Científicamente está comprobado que las relaciones sexuales son un factor de riesgo para contraer cistitis entre las mujeres. Según un estudio, hay mayor probabilidad de padecer cistitis para aquellas mujeres que practican relaciones sexuales más de cuatro veces al mes, para aquellas que utilizan anticonceptivos y para las que han tenido relaciones sexuales en los últimos treinta días.

Existe una expresión específica para esta infección urinaria vinculada las relaciones sexuales: cistitis postcoital. Y también se identificaron al menos cinco razones sobre por qué la práctica del sexo favorece la infección urinaria en las mujeres:

Anticonceptivos orales

Las mujeres que utilizan anticonceptivos hormonales por vía oral están modificando el ciclo menstrual. Modifican también las acciones naturales de las hormonas sobre el cuerpo femenino. Los anticonceptivos orales hormonales debilitan la mucosa de la vejiga, o sea, la parte más interna del órgano, facilitando la colonización de bacterias como Escherichia coli.

¿Qué es el control reproductivo y sexual?
Las mujeres que toman anticonceptivos orales tienen más riesgo de cistitis. Este tipo de medicamentos debilita la mucosa que protege la vejiga.

Preservativos

El material de los preservativos, tanto los masculinos como los femeninos, puede alterar también la mucosa de la vía urinaria de la mujer, debilitando el poder de defensa, y favoreciendo el ascenso de las bacterias. Esto dependerá mucho de cada ser humano, ya que no todos los cuerpos reaccionan de igual manera a estos materiales.

Lee también: Cómo reconocer, prevenir y tratar naturalmente la infección urinaria o cistitis

Entrada de bacterias

El sexo favorece la colonización de bacterias desde el ambiente externo hacia el interior de las vías urinarias de la mujer. Puede ser el mismo pene que actúe como transportador, o puede ser la mecánica y los movimientos del acto sexual.

Higiene coital

Uno de los factores más vinculados a la cistitis y las relaciones sexuales es la higiene de la mujer al finalizar la relación sexual. Cuando no orina inmediatamente después del sexo, las bacterias que ingresaron tienen más posibilidad de permanecer en la vejiga y reproducirse.

Pequeños traumatismos uretrales

El sexo supone un traumatismo en la uretra de la mujer, que es de trayecto corto y se encuentra anatómicamente muy cerca de la vagina. El movimiento repetitivo del acto sexual debilita la vía urinaria femenina favoreciendo el ingreso de las bacterias externas al reducirse el poder de defensa de la uretra.

Descubre: ¿Qué es la cistitis intersticial y cómo podemos tratarla?

Prevención de la cistitis postcoital

Si bien está claro que las relaciones sexuales son un factor importante para el desarrollo de cistitis entre las mujeres, esto no quiere decir que se deba tener temor. Tampoco es necesario suspender la práctica sexual o evitarla por miedo a una infección urinaria. Tomando los resguardos suficientes, y que son fáciles de aplicar, el riesgo de cistitis se reduce notablemente.

Beber agua para superar la cistitis intersticial
Consumir agua asegura una óptima hidratación y disminuye el riesgo de cistitis. Sin embargo, la cantidad diaria de líquido puede variar en cada persona.

El consejo por excelencia para prevenir la cistitis vinculada a las relaciones sexuales es vaciar la vejiga inmediatamente al finalizar el acto sexual. Esta sencilla acción arrastra las bacterias que podrían haber ingresado recién a la uretra y a la vejiga.

Dado que las empuja hacia el exterior, evita que comiencen su proceso de colonización dentro del sistema urinario. Si fuese posible, vaciar la vejiga antes de la relación sexual también aumenta los mecanismos de defensa con los que cuenta el organismo.

Este consejo simple debería combinarse, durante el resto del día, con una buena hidratación. La ingesta adecuada de agua estimula la producción de orina y facilita orinar durante la jornada. Así se evitan demoras y retenciones que también favorecen la aparición de cistitis.

Este artículo fue redactado y avalado por el médico Leonardo Biolatto

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